Mi nombre es Natalia Bruno. Más allá de cualquier recorrido o definición profesional, este espacio reúne más de quince años de trabajo sostenido atravesando distintas áreas de exploración, estudio y práctica.

Podría decir que soy una artista polifacética, aunque todavía no encuentro una palabra exacta que logre contener la manera en la que pienso y habito lo creativo. Lo que sí reconozco es una necesidad constante de descubrir cómo las capacidades sensibles e imaginativas del ser humano dialogan con la naturaleza, con lo simbólico y con universos que muchas veces se vuelven lúdicos, fantásticos, mágicos, barrocos o incluso oscuros.

 

Es en ese territorio inestable donde encuentro mi lugar. Un espacio atravesado por el caos, la intuición y la contemplación donde aparecen dibujos, pinturas, objetos o incluso nada tangible (porque no todo necesita convertirse en producto o resultado).